domingo, 5 de febrero de 2023

CUANDO LA EXCEPCIÓN NO CONFIRMA LA REGLA, SINO QUE LA INVALIDA



"La excepción confirma la regla".

De todos los tópicos que repetimos es el que menos sentido tiene.

Viene del latín Exceptio probat regulam. La excepción pone a prueba la regla. Eso si tiene sentido. No la prueba, no la confirma. Todo lo contrario.

Leonor de Aquitania era una bella pelirroja que le dió dos hijos al Rey de Francia. Tras abandonarlo, le dio ocho más al Rey de Inglaterra. Combatió al mando de las tropas de Aquitania en siete guerras, entre ellas una cruzada. Ricardo Corazón de León, su hijo preferido, decía que todos sus conocimiento de estrategia se los debía a su madre. Murió en 1204, a los 82 años.


¿Pero no dicen los científicos que gracias a su maravillosa ciencia la gente vive el doble, que antes vivían 40 años?

Es solo una excepción, dicen los tragacionistas.

Hipócrates, padre de la medicina (la de verdad, no la de los bata blanca de la televisión y los ministerios) vivió 90 años. Aristófanes, cómico griego, solo 60 años, pero Sófocles, autor de la tragedia Edipo, 90 años. Podría seguir por horas, la Iglesia contabiliza 266 Papas, la mayoría murió pasados los 70 años.

Al Senado Romano se accedía generalmente pasados los 60 años.

Eran parte de una elite, dirán los tragacionistas. Cierto, pero eso no significa que sus vidas fuesen fáciles. Todos los filósofos atenienses participaron de guerras, muchos fueron prisioneros, incluso esclavos.

Solo imaginen las dificultades logísticas de las Cruzadas.

Nos engañan. Para eso contabilizan la mortalidad infantil, que era mas alta, y la dividen por la población. Los médicos dirán que ellos bajaron la mortalidad infantil, pero no es del todo cierto. Lo hizo un chatarrero inglés, Thomas Crapper, en 1882, cuando inventó el inodoro de sifón. En un ambiente más sano, más niños llegaban a cumplir un año. Luego su sistema inmunológico se encargaba.

¿Y la penicilina, la anestesia moderna, los rayos X no sirven? Si, hacen la vida mucho más amable, pero son menos determinantes de lo que la gente cree. Sin eso, pero con buena alimentación y ejercicio, los antiguos griegos vivian 90 años.

Yo entendería ver embozalados por la calle si los cara libre cayésemos muertos por las veredas. Pero nos ven sanos, felices, riendo, y se ajustan el bozal.

Yo entendería los que se dan cinco chutazos en el brazo si nos vieran a los sangre limpia enfermos. La realidad es que estamos sanos, y ellos no.

Pero les enseñaron que las excepciones confirman la regla. Y no es casual.

No, cada excepción debilita los cimientos de una creencia.

Es hora que se den cuenta que los engañaron, y salgan a buscar a los responsables.

Horacio Rivara

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