jueves, 18 de abril de 2024

UCRANIA: EL PRINCIPIO DEL FIN (2ª PARTE)



En estos tiempos oscuros parece que la palabra «verdad» se ha convertido en un arcaísmo. Un buen ejemplo de ello es la guerra de Ucrania, sobre la que la clase político-mediática se ha pasado practicando su especialidad -mentir- durante dos años.

Como hemos venido defendiendo desde un principio (y como ya debería ser evidente hasta para un periodista), ésta nunca fue una guerra entre Ucrania y Rusia, sino un conflicto entre EEUU y Rusia que tenía lugar sobre suelo ucraniano, en el que EEUU ponía el dinero y Ucrania los muertos. Europa, mientras, se convertía en la víctima colateral económica por el servilismo de la UE hacia los intereses yanquis.

En el mismo sentido, las razones reales de la guerra nunca tuvieron nada que ver con una utópica defensa del débil o de los ideales de libertad y democracia (¿en Ucrania?), sino con el bastardo interés geopolítico norteamericano de erosionar a Rusia. No lo digo yo, sino varios senadores norteamericanos que lo reconocieron hace unos meses al afirmar sin empacho que la ayuda militar a Ucrania había sido «la mejor inversión para la seguridad de EEUU de la historia», pues habiendo invertido «sólo un 3% del presupuesto militar anual hemos conseguido degradar el ejército ruso en un 50% sin perder una sola vida americana». Aun errando en los números (a fin de cuentas sólo son políticos), las escandalosas declaraciones de estos senadores ponen de manifiesto que Occidente no sólo ha perdido el juicio, sino también el alma: para el gobierno norteamericano sólo tienen valor las vidas americanas (o peor aún, el impacto electoral de la pérdida de vidas americanas), pero los cientos de miles de vidas ucranianas perdidas para lograr nada son «una buena inversión», unos meros peones sacrificados en el tablero de ajedrez con la esperanza de debilitar temporalmente al adversario. ¿Estos son los valores que Occidente afirma defender?

Una guerra provocada y alargada por EEUU y sus socios

Contra toda evidencia, la consigna occidental insistía en calificar como «no provocada» la invasión rusa. En realidad, EEUU había estado provocando a Rusia con las sucesivas anexiones de la OTAN y, en especial, con la iniciativa de incorporar a Georgia y Ucrania, aprobada en la Cumbre de la OTAN de Bucarest en 2008 a pesar de que el propio embajador de EEUU en Moscú, William Burns (hoy director de la CIA) había hecho saber que la incorporación de Ucrania era «la más roja de las líneas rojas» no sólo para Putin, sino para toda la clase dirigente rusa: «Durante más de dos años de conversaciones con las principales figuras políticas rusas, desde los mayores defensores de una línea dura en el Kremlin hasta los más acerbos críticos de Putin, no he encontrado a nadie que no considerara la pertenencia de Ucrania a la OTAN como un desafío directo a los intereses de Rusia».

Seis años después, en 2014, EEUU apoyó un golpe de Estado contra el presidente ucraniano democráticamente elegido y, tras colocar a un gobierno afín, animó a Ucrania a no respetar los Acuerdos de Minsk, acuerdos que, para más inri, la excanciller Merkel sugeriría años más tarde que no fueron más que un engaño a Rusia «para ganar tiempo» y rearmar a Ucrania.

Desde este golpe de Estado del 2014, la OTAN había estado entrenando y armando al ejército ucraniano (un país no miembro), que amenazaba cronificar el conflicto civil en el Este del país (que hasta enero de 2022 había provocado 14.000 muertos y ni un solo titular en Occidente) y recuperar Crimea, sede de la única base naval en mares cálidos de Rusia. A ojos rusos, por tanto, la invasión se consideró un ataque preventivo ante una amenaza existencial para disuadir a los ucranianos de buscar la confrontación, garantizar su neutralidad y asegurar la implementación de los Acuerdos de Minsk. Rusia preveía un conflicto de pocos días o semanas (como el de Georgia en 2008), seguido de una rápida negociación y de un acuerdo como el que estuvieron a punto de suscribir en Turquía en abril del 2022, cuando todavía apenas había bajas por ambos bandos.

Sin embargo, cuando Ucrania estaba a punto de firmar dicho acuerdo, EEUU y Reino Unido decidieron torpedearlo para desgastar a Rusia, como confirmaron sucesivamente el ex primer ministro israelí y el ministro de Exteriores turco (las negociaciones se habían llevado a cabo en Turquía). Con toda razón, el general alemán retirado Harald Kujat, antiguo jefe de Estado Mayor del Ejército alemán y expresidente del Comité Militar de la OTAN (CMC), ha sido rotundo al afirmar que «todos los muertos ucranianos y rusos desde el 9 de abril de 2022 se deben a que [Occidente] impidió a Ucrania firmar un tratado de paz con Rusia». No lo olviden.


Los dos pilares de la propaganda occidental

El relato falaz sobre la guerra de Ucrania se ha apoyado en dos pilares. El primero es la penosa imagen que en Occidente tenemos de Putin, imagen que nunca tuvimos de ningún líder soviético. ¿Y por qué precisamente de Putin, entre tantos otros yonquis del poder psicopáticos que pululan por ahí, de Oriente a Occidente? La respuesta estriba en que, más allá del escalofrío que provoca el personaje, estamos ante una exitosa campaña de demonización de la propaganda anglosajona, que ha logrado hacer olvidar, por ejemplo, la presencia de Rusia en el G-8, las amigables risas entre Putin y Obama en el G-20 del 2012, o la forma en que Bill Clinton describía al autócrata ruso en 2013 como una persona «muy inteligente» y un socio fiable. En efecto, preguntado por el entrevistador si se podía confiar en él a puerta cerrada, Clinton respondía: «Cumplió con su palabra en todos los acuerdos a los que llegamos». Por cierto, Clinton se refería al mandatario ruso educadamente como «Mr. Putin» mientras hoy Biden le califica de «loco hijo de puta», un gran avance de la civilización.

El segundo pilar sobre el que se ha apoyado la propaganda occidental es el desconocimiento de la realidad rusa. Para Occidente, Rusia siempre ha sido un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma, como decía Churchill, y un ejemplo de ello es la reacción a las recientes elecciones en las que Putin habría sido reelegido por un supuesto 87% de los votos, inmediatamente tildadas de fraudulentas por Occidente.

Naturalmente, el fraude electoral es algo común en regímenes seudodemocráticos en la forma, pero autocráticos en el fondo, como es el caso de Rusia. Sin embargo, la pregunta es otra: ¿necesita realmente Putin cometer fraude para ganar las elecciones? Aquí nos enfrentamos a un dato incómodo, esto es, que Putin ha sido siempre muy popular en su país. Algunas de las causas de esta popularidad son espurias, como el férreo control que el gobierno ruso ejerce sobre los medios de comunicación, el culto a la personalidad sobre la figura del presidente o la inexistencia (o supresión) de personalidades opositoras relevantes. Pero además de estas desvirtuaciones propias de un régimen represivo, existen otras causas objetivas que también justificarían la popularidad de Putin en circunstancias más normales, y resulta crucial entenderlas sin que las emociones (manipuladas) nos nublen el entendimiento (ver Anexo).

La derrota estratégica de la OTAN

En mi anterior artículo analizaba la situación bélica en el frente y la acelerada derrota de Ucrania, que ya en febrero de 2023 este blog tildaba de «inevitable» en contra de la opinión general. Ahora querría analizar las profundas consecuencias estratégicas que, en mi opinión, tendrá la guerra, para detrimento de Occidente.

La decisión de la OTAN de apoyar masivamente el esfuerzo ucraniano siempre tuvo como objetivo crear una herida a Rusia por la que sangrara durante un tiempo, pero era éste un objetivo táctico y cortoplacista. También se creyó que el conflicto socavaría el apoyo popular a Putin e incluso llegó a soñar con un cambio de régimen, una especialidad de la política exterior norteamericana. Asimismo, se creyó que las sanciones adoptadas bajo la coartada de la guerra causarían una debacle en Rusia.

Sin embargo, todo este voluntarismo sólo ponía de manifiesto, una vez más, que en EEUU faltan verdaderos estrategas y sobran aprendices de brujo. Que un país tan rico y enriquecedor (y cuya Constitución creó el mejor experimento de libertad de la Historia) tenga gobiernos que adolezcan de una dificultad genética para comprender (y respetar) cómo funciona el mundo más allá de sus fronteras siempre me ha sorprendido. Desde luego, la arrogancia no ayuda, y cuando a la arrogancia se suma la ignorancia el resultado es el desastre.

Así, ninguno de los objetivos de EEUU se ha cumplido. En primer lugar, el apoyo popular a Putin se ha robustecido y no se vislumbra cambio de régimen alguno. Es más: puede que el cambio de régimen llegue antes a EEUU (con Trump) que a Rusia.

En segundo lugar, las sanciones de USA (United Sanctions of America) no han quebrado la economía rusa sino la europea, con la complicidad de la inepta burocracia de la UE. El coste de la energía para uso doméstico e industrial se ha multiplicado y las empresas europeas se han visto obligadas a vender sus activos en Rusia a precios de saldo asumiendo enormes pérdidas. Tras un período de adaptación, Rusia y sus recursos naturales acabarán en manos de Oriente.

En tercer lugar, el carácter abusivo e ilegal de algunas de estas sanciones, como la congelación de las reservas exteriores rusas, no ha dañado de forma significativa a Rusia a corto plazo, pero ha provocado sin embargo la irritación y hartazgo del resto del mundo, que, una vez más, ve que el orden mundial anglosajón se basa en unas reglas que sólo se aplican para los demás: «Las reglas son para ti, no para mí». Sin duda, quebrar los principios más básicos de la confianza recíproca entre países tendrá consecuencias a largo plazo en detrimento del dólar, moneda del país deudor por excelencia y cuya naturaleza de reserva mundial tiene sus días contados (pregúntenle al BRICS). Probablemente, éste sea el mayor error autoinfligido de EEUU de toda su historia: Oriente (o sea, el 83% del planeta que no es Occidente) se ha dado cuenta de que el gigante norteamericano se apoya en unos pies de barro, esto es, en el dólar, y le ha declarado la guerra. La duración de la misma es incierta; el resultado, no.


En cuarto lugar, la masiva implicación de la OTAN y su triunfalista campaña de propaganda, prematura e imprudente, ha creado a la postre una imagen de impotencia de la propia organización y, por ende, de EEUU. De hecho, la rapidez de adaptación del ejército ruso tras sus reveses iniciales, su paradigmático éxito en defensa estática y dos años de durísimo conflicto contra un durísimo enemigo le han convertido en el ejército más entrenado del mundo. A pesar del alto precio que ha pagado, lejos de quedar acomplejado (como les ocurrió con su retirada de Afganistán en 1989), la guerra de Ucrania le ha hecho ganar confianza y probablemente sea hoy un rival más temible que hace dos años.

Un mundo más peligroso

El hecho de que la OTAN haya ayudado a Ucrania de forma tan explícita y alborozada proveyendo armas ofensivas y datos de inteligencia que han causado la muerte de decenas de miles de soldados rusos tendrá dos graves consecuencias. La primera será debilitar al principio de disuasión nuclear, elemento imprescindible para la seguridad mundial. En efecto, la OTAN ha jugado con fuego con una potencia nuclear con la certeza de que, al estar dirigida por un actor racional, éste no iba a apretar el botón. Como consecuencia de ello, los países cuya seguridad más dependa de la disuasión nuclear (como es el caso de Israel) se verán expuestos a mayores amenazas por parte de sus adversarios.

La segunda consecuencia, más tangible, será que EEUU y la OTAN no podrán participar en ninguna misión en el extranjero sin temer que su adversario vaya a ser abiertamente armado por Rusia con armamento moderno y provisto de datos de inteligencia que provoquen la muerte de soldados occidentales. Rusia no olvidará, como sólo Oriente sabe no olvidar, y la venganza es un plato que se sirve frío.

En definitiva, el conflicto de Ucrania tiene todo el aspecto de convertirse en un colosal error estratégico de EEUU. Occidente no sólo perderá la guerra, sino los restos de autoridad moral de que gozaba, y si en pleno pánico la OTAN crea una escalada de última hora para intentar camuflar su derrota, el mundo no sólo no volverá a ser el mismo, sino que, además, entrará en guerra. El mundo se ha vuelto un lugar más peligroso.

ANEXO: El misterio de la popularidad de Putin

Según la única empresa demoscópica rusa independiente, respetada en Occidente y de cuyos datos se nutre Statista, los más recientes sondeos antes de las últimas elecciones presidenciales mostraban un porcentaje de aprobación de Putin del 86%[14], no muy distinto del supuestamente obtenido en las elecciones. Es más: en los últimos 20 años, Putin habría mantenido un apoyo que ha oscilado entre el 58% y el 88%. De ser ciertos estos datos, ¿cómo es posible? Para tratar de comprenderlo tenemos que hacer un breve repaso histórico.

En los años posteriores a la caída de la siniestra tiranía soviética, Rusia sufrió una crisis de identidad sólo comparable a la pérdida de los imperios europeos (por ejemplo, España en 1898, Austria en 1918 o Inglaterra tras la II Guerra Mundial). La URSS fue desmembrada, su peso geopolítico se convirtió en una sombra de lo que había sido y el país bailaba al son que marcaba su antigua némesis, EEUU, vencedor claro de la Guerra Fría y única superpotencia en aquel momento. Para más inri, Rusia sufrió una humillante derrota en la Primera Guerra de Chechenia (1994-96).

Al orgullo nacional herido ―algo que un eslavo se toma en serio, como también han demostrado los ucranianos con su coraje― se sumó una crisis económica sin precedentes y una corrupción galopante. El PIB ruso cayó un 50% en sólo 8 años hasta la tormenta perfecta de 1998, cuando el rublo sufrió una brusca devaluación, el país suspendió pagos y la inflación alcanzó el 84%. Esta hecatombe se debió en parte a la podredumbre del sistema comunista y en parte a la incompetencia de Boris Yeltsin, cuyas debilidades personales le convertían en un líder errático y maleable, idóneo para los intereses geopolíticos norteamericanos, pero desastroso para su pueblo. Bajo su mandato la corrupción alcanzó cotas grotescas con oligarcas que se apropiaron a precios de saldo de las principales empresas públicas soviéticas.

Con la llegada de Putin al poder en enero del 2000, las cosas cambiaron. Puso orden en la anarquía reinante, reforzó el imperio de la ley (que en Rusia siempre se aplica de forma selectiva) y acotó los abusos de los oligarcas. Desde luego, la corrupción continuó siendo un problema endémico, pero ésta se convirtió en algo ordenado y no caótico, si me permiten la ironía. Es más: según una fuente británica fiable, la actitud de los primeros gobiernos de Putin denotaba un afán por recuperar lo que los oligarcas de la era Yeltsin habían «robado» al Estado. Luego él crearía su propia clase oligárquica.


Un factor relevante del éxito de Putin fue la bonanza económica, pues supo capitalizar el mercado alcista del petróleo, durante el cual el precio del barril pasó de 30 a 200 dólares y cuyo comienzo coincidió por azar con su llegada al poder. Naturalmente, Rusia sigue siendo hoy un país relativamente poco desarrollado en términos de PIB per cápita, pero lo relevante a afectos de la popularidad de Putin es el crecimiento de dicho PIB desde su llegada al poder, que en una década se multiplicó por dos en términos constantes (equivalente a un crecimiento anualizado del 7%). El desempleo también se redujo desde un artificial 13% a una cifra real del 3% en 2023 y los impuestos se simplificaron y redujeron, de modo que hoy en Rusia el impuesto sobre la renta tiene un tipo fijo del 13%.

Ésta es la evolución del PIB per cápita (PPP) de Rusia en términos constantes desde la caída del Muro hasta el 2022, según el Banco Mundial (en miles de dólares). Nótese que Putin llega al poder cerca del mínimo:


En otro orden de cosas, cabe añadir que, según Gallup —empresa norteamericana—, el 75% de los rusos están satisfechos con su nivel de libertad personal y el 71% se sienten seguros paseando de noche por sus calles.

Finalmente, Putin recuperó el orgullo nacional de un país que deseaba verse respetado. Los rusos tienden a admirar a un líder fuerte, y en Putin lo encontraron. El trabajado culto a la personalidad que rodea su figura hizo el resto.

Estos datos ponen de manifiesto que, más allá de la opinión que nos merezca Putin en Occidente (algo que a él le trae al fresco y que posiblemente le beneficie en su propio país), objetivamente el pueblo ruso ha visto mejorar sus condiciones de vida desde su llegada al poder. Esto supone una sólida base de apoyo popular, apuntalada naturalmente por la machacona propaganda del propio régimen y por un victimismo crónico que EEUU no hace más que realimentar con la arrogancia explícita de su estrambótica política exterior desde 1991. No comprender esto es no comprender nada.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo
(Visto en https://www.fpcs.es/)

"SEGURAS Y EFICACES"


INFILTRACIÓN DE LA ONU A ESCALA MUNICIPAL: “PACTO MUNDIAL DE ALCALDES” Y LAS CIUDADES DE 15 MINUTOS


miércoles, 17 de abril de 2024

YANIS VAROUFAKIS "¿CUANTA SANGRE PALESTINA LAVARÁ VUESTRA CULPA?"



El ex ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, tenía previsto pronunciar un discurso en el Congreso sobre Palestina de Berlín el viernes 12 de abril, cuando la policía alemana irrumpió en el lugar por la fuerza para disolver el acto. Posteriormente, el Ministerio del Interior alemán prohibió a Varoufakis la entrada en el país y cualquier forma de participación digital en actos políticos en su territorio.

El cofundador de DiEM25 ha colgado el discurso que tenía previsto pronunciar en su página web: “Juzguen ustedes en qué tipo de sociedad se está convirtiendo Alemania cuando su policía prohíbe las siguientes palabras”.


Amigos,

Enhorabuena, y gracias de corazón por estar aquí, a pesar de las amenazas, a pesar de la policía blindada en el exterior, a pesar de la panoplia de la prensa alemana, a pesar del Estado alemán, a pesar del sistema político alemán que os demoniza por estar aquí.

“¿A qué un Congreso sobre Palestina, señor Varoufakis?”, me preguntaba recientemente un periodista alemán. Pues porque, como dijo una vez Hanan Ashrawi: “No podemos contar con que los silenciados nos relaten su sufrimiento”.

Hoy, la razón que esgrimía Asrawi ha cobrado una fuerza deprimente: porque no podemos contar con los silenciados que también se ven masacrados y pasan hambre para que nos hablen de las matanzas y la hambruna.

Pero también hay otra razón: porque un pueblo orgulloso y decente, el pueblo de Alemania, se ve conducido por un camino peligroso hacia una sociedad despiadada, al verse asociado con otro genocidio que se lleva a cabo en su nombre, con su complicidad.

No soy judío ni palestino. Pero me siento increíblemente orgulloso de estar aquí entre judíos y palestinos, de unir mi voz por la paz y los derechos humanos universales a las voces judías por la paz y los derechos humanos universales, a las voces palestinas por la paz y los derechos humanos universales. Estar juntos, aquí, hoy, es la prueba de que la coexistencia no sólo es posible, ¡sino que ya está aquí! Ya está aquí.

“¿Por qué no un Congreso Judío, señor Varoufakis?”, me preguntaba este mismo periodista alemán, pensando que se hacía el listo. Yo le agradecí su pregunta.

Porque si un solo judío se ve amenazado, en cualquier lugar, por el mero hecho de ser judío, yo llevaré la estrella de David en la solapa y ofreceré mi solidaridad, cueste lo que cueste, lo que haga falta.

Así que seamos claros: si fueran atacados los judíos, en cualquier parte del mundo, yo sería el primero en solicitar un Congreso Judío en el que dejar constancia de nuestra solidaridad.

Del mismo modo, cuando los palestinos sean masacrados por ser palestinos –siguiendo el dogma de que si están muertos debe haber sido porque eran de Hamás– me pondré mi kufiya y ofreceré mi solidaridad cueste lo que cueste, lo que haga falta.

Los Derechos Humanos Universales o son universales o no significan nada.

Teniendo esto en cuenta, respondí a la pregunta del periodista alemán con algunas de las mías:

¿Siguen retenidos en esa prisión al aire libre, sin acceso al mundo exterior, con un mínimo de alimentos y agua, sin posibilidad de llevar una vida normal, de viajar a ninguna parte, y bombardeados periódicamente durante 80 años, dos millones de judíos israelíes que se vieran expulsados de sus hogares e internados en una prisión al aire libre hace 80 años? No.

¿Acaso un ejército de ocupación mata de hambre intencionadamente a los judíos israelíes, cuyos hijos se retuercen en el suelo, gritando de hambre? No.

¿Hay miles de niños judíos heridos, sin padres que hayan sobrevivido, que se arrastran entre los escombros de lo que fueron sus hogares? No.

¿Se ven hoy bombardeados los judíos israelíes por los aviones y bombas más sofisticados del mundo? No.

¿Están sufriendo los judíos israelíes un completo ecocidio de la poca tierra que aún pueden llamar suya, sin que quede un solo árbol bajo el que buscar sombra o cuyo fruto degustar? No.

¿Hay francotiradores que asesinen a niños judíos israelíes por orden de un Estado miembro de la ONU? No.

¿Se ven expulsados hoy los judíos israelíes de sus hogares por bandas armadas? No.

¿Está hoy Israel luchando por su existencia? No.

Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas fuera afirmativa, yo estaría hoy participando en un Congreso de Solidaridad Judía.

Amigos,

nos habría encantado celebrar hoy un debate decente, democrático y mutuamente respetuoso sobre cómo lograr la paz y los Derechos Humanos universales para todos, judíos y palestinos, beduinos y cristianos, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, con personas que piensan de forma diferente a nosotros.

Lamentablemente, todo el sistema político alemán ha decidido no permitirlo. En una declaración conjunta que incluye no sólo a la CDU-CSU o al FDP, sino también al SPD, a los Verdes y, sorprendentemente, a dos líderes de Die Linke, han unido sus fuerzas para garantizar que este debate civilizado, en el que podemos estar en desacuerdo, no tenga lugar jamás en Alemania.

A ellos les digo: queréis silenciarnos. Prohibirnos. Demonizarnos. Acusarnos. Por tanto, no nos dejáis otra opción que responder a vuestras acusaciones con nuestras acusaciones. Es lo que habéis elegido vosotros.

Nosotros, no.

Nos acusáis de odio antisemita.

Os acusamos de ser el mejor amigo del antisemita al equiparar el derecho de Israel a cometer crímenes de guerra con el derecho de los judíos israelíes a defenderse.

Nos acusáis de apoyar el terrorismo.

Os acusamos de equiparar la resistencia legítima a un Estado de apartheid con las atrocidades contra civiles que siempre he condenado y condenaré, las cometa quien las cometa: palestinos, colonos judíos, mi propia familia, quien sea.

Os acusamos de no reconocer el deber del pueblo de Gaza de derribar el muro de la prisión abierta en la que se han visto encerrados durante 80 años, y de equiparar este acto de derribar el Muro de la Vergüenza –que no es más defendible de lo que era el Muro de Berlín– con actos de terror.

Nos acusáis de trivializar el terror de Hamás el 7 de octubre.

Os acusamos de trivializar los 80 años de limpieza étnica de los palestinos por parte de Israel y la construcción de un férreo sistema de apartheid en Israel-Palestina. Os acusamos de trivializar el apoyo a largo plazo de Netanyahu a Hamás como medio para destruir la solución de los dos Estados que afirmáis que favorecéis. Os acusamos de trivializar el terror sin precedentes desatado por el ejército israelí sobre la población de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

Acusáis a los organizadores del Congreso de hoy de que nosotros, y cito textualmente, “no estamos interesados en hablar de las posibilidades de coexistencia pacífica en Oriente Próximo con el trasfondo de la guerra en Gaza”. ¿Habláis en serio? ¿Habéis perdido la cabeza?

Os acusamos de apoyar a un Estado alemán que es, después de Estados Unidos, el mayor proveedor de las armas al que recurre el Gobierno de Netanyahu para masacrar palestinos como parte de un gran plan para hacer imposible una solución de dos Estados, así como la coexistencia pacífica entre judíos y palestinos.

Os acusamos de no responder nunca a la pregunta pertinente que todo alemán debe responder: ¿cuánta sangre palestina ha de correr antes de que quede lavada vuestra culpa, justificada, por el Holocausto?

Seamos claros: estamos aquí, en Berlín, en nuestro Congreso sobre Palestina, pues, a diferencia del sistema político alemán y de los medios de comunicación alemanes, condenamos el genocidio y los crímenes de guerra independientemente de quién los perpetre. Y porque nos oponemos al apartheid en la tierra de Israel-Palestina, independientemente de quién tenga la sartén por el mango, al igual que nos opusimos al apartheid en el sur de Estados Unidos o en Sudáfrica. Porque defendemos los derechos humanos universales, la libertad y la igualdad entre judíos, palestinos, beduinos y cristianos en la antigua tierra de Palestina.

Y para que tengamos aún más claras las preguntas, legítimas y malignas, que debemos estar siempre dispuestos a responder:

¿Condeno las atrocidades de Hamás?

Condeno todas y cada una de las atrocidades, sea quien sea el autor o la víctima. Lo que no condeno es la resistencia armada a un sistema de apartheid diseñado como parte de un programa de limpieza étnica de combustión lenta, pero inexorable. Dicho de otro modo, condeno todo ataque contra civiles y, al mismo tiempo, celebro a cualquiera que arriesgue su vida para DERRIBAR EL MURO.


¿No está Israel en guerra por su propia existencia?

No, no lo está. Israel es un Estado dotado de armas nucleares, con el ejército quizá más avanzado tecnológicamente del mundo, y con la panoplia de la maquinaria militar estadounidense cubriéndole las espaldas. No hay simetría con Hamás, un grupo que puede causar graves daños a los israelíes, pero que no tiene capacidad alguna para derrotar al ejército de Israel, ni siquiera para impedir que Israel siga aplicando el lento genocidio de palestinos bajo el sistema de apartheid que se ha erigido desde hace mucho tiempo con el apoyo de los Estados Unidos y la UE.

¿No está justificado que los israelíes teman que Hamás quiera exterminarlos?

Por supuesto que sí. Los judíos han sufrido un Holocausto que fue precedido de pogromos y de un antisemitismo profundamente arraigado que impregnó Europa y América durante siglos. Es natural que los israelíes vivan con el temor de un nuevo pogromo si cede el ejército israelí. Sin embargo, al imponer el apartheid a sus vecinos, al tratarlos como infrahumanos, el Estado israelí aviva el fuego del antisemitismo, refuerza a palestinos e israelíes que sólo quieren aniquilarse mutuamente y, en definitiva, contribuye a la terrible inseguridad que consume a los judíos de Israel y de la diáspora. El apartheid contra los palestinos es la peor autodefensa de los israelíes.


¿Y el antisemitismo?

Siempre es un peligro claro y presente. Y debe ser erradicado, especialmente entre las filas de la izquierda global y los palestinos que luchan por las libertades civiles palestinas en todo el mundo.

¿Por qué los palestinos no persiguen sus objetivos por medios pacíficos?

Lo han hecho. La OLP reconoció a Israel y renunció a la lucha armada. ¿Y qué obtuvieron a cambio? Una absoluta humillación y una limpieza étnica sistemática. Eso es lo que alimentó a Hamás y lo encumbró a los ojos de muchos palestinos como única alternativa a un lento genocidio bajo el apartheid de Israel.

¿Qué debería hacerse ahora? ¿Qué podría traer la Paz a Israel-Palestina?

Un alto el fuego inmediato.

La liberación de todos los rehenes: los de Hamás y los miles retenidos por Israel.

Un proceso de paz, bajo el auspicio de la ONU, apoyado por un compromiso de la Comunidad Internacional para acabar con el apartheid y salvaguardar la igualdad de libertades civiles para todos.

En cuanto a lo que debe sustituir al apartheid, corresponde a israelíes y palestinos decidir entre la solución de los dos Estados y la solución de un Estado laico federal único.

Amigos,

estamos aquí porque la venganza es una forma perezosa de dolor.

Estamos aquí para promover no la venganza, sino la paz y la coexistencia entre Israel y Palestina.

Estamos aquí para decirles a los demócratas alemanes, incluidos nuestros antiguos camaradas de Die Linke, que ya se han cubierto de vergüenza durante demasiado tiempo, que con dos errores no se llega a un acierto, que permitir que Israel se salga con la suya con crímenes de guerra no va a mejorar el legado de los crímenes de Alemania contra el pueblo judío.

Más allá del congreso de hoy, tenemos el deber en Alemania de cambiar el discurso. Tenemos el deber de convencer a la gran mayoría de alemanes decentes de que lo que importa son los derechos humanos universales. Que nunca más significa nunca más. Para cualquiera, judío, palestino, ucraniano, ruso, yemení, sudanés, ruandés... para todos, en todas partes.

En este contexto, me complace anunciar que el partido político alemán MERA25, como parte del DiEM25, estará en las papeletas de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo mes de junio, buscando el voto de los humanistas alemanes que anhelan un diputado al Parlamento Europeo que represente a Alemania y denuncie la complicidad de la UE en el genocidio, una complicidad que es el mayor regalo de Europa a los antisemitas en Europa y más allá.

Os envío a todos mis saludos y os sugiero que no olvidemos nunca que ninguno de nosotros es libre si hay uno de nosotros que vive encadenado.

Traducción: Lucas Antón.
(Fuente: https://www.sinpermiso.info/)

"FUE TU DECISIÓN"; AHORA QUE EL DAÑO NO SE PUEDE OCULTAR EL GOBIERNO SE DESENTIENDE



Sabíamos que llegaría este momento. Los sinvergüenzas que te empujaron a inocularte veneno, que te llamaron insolidario y egoísta, que te amenazaron con encerrarte si no pasabas por el aro, portabas tu pasaporte de esclavo y te sometías al experimento sin garantías ahora se lavan las manos como Pilatos y dicen que tú eres quien debe cargar con las consecuencias porque fuiste quien decidió jugar a la ruleta rusa con la pócima.

Esa es la respuesta de de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) ante la denuncia de un joven que se vio aquejado de miocarditis tras recibir esa "vacuna" que nunca te recomendaron, nunca presentaron como absolutamente necesaria, segura y eficaz, porque nunca hubo presión en los medios, ni campañas sanitarias ni sonrientes verdugos diciéndoles a los desinformados que estaban haciendo lo correcto al poner el brazo. Olvida lo que crees que ocurrió, porque todo es fruto de tu mala memoria, esa que tienen que legislar para que no recuerdes lo que no les conviene y te de por pensar que el gobierno está formado por una recua de criminales que están haciendo "gaslighting" a los ciudadanos.

«El ciudadano que recibe voluntariamente una asistencia sanitaria debe asumir los efectos adversos derivados de la misma si prestó su consentimiento informado (…). Dado que la posibilidad de que se produjese el daño del que deriva la reclamación había sido divulgada por la Aemps cuando se le administró la vacuna y que dicha vacuna fue recibida voluntariamente, el daño aducido no puede ser considerado antijurídico y, en consecuencia, no puede imputarse responsabilidad patrimonial a las administraciones públicas a raíz de esta reclamación» dice la cínica respuesta del Ministerio de Sanidad, como si el pinchazo hubiera sido precedido de algún tipo de información fiable, preceptiva prescripción médica y consentimiento de las cobayas abducidas por la asfixiante propaganda estatal.

¿Se puede ser más miserable?


¿Te sometiste a una sustancia experimental con una lista inacabable de
 efectos secundarios reconocidos por los propios creadores, los cuales,
además, han sido beneficiados por inmunidad legal? El gobierno tiene
un mensaje para tí.

(posesodegerasa)

LO QUE NO TE CUENTAN LOS INFORMATIVOS


martes, 16 de abril de 2024

EL SEGUNDO FRENTE ESTÁ ABIERTO, AUNQUE EE.UU. PARECE NO QUERER LANZARSE POR AHORA A UNA GUERRA TOTAL



La noche del 14 de abril Irán lanzó numerosos misiles y drones sobre Israel, justificando el ataque como legítima defensa según el artículo 51 de la Carta de la ONU, en respuesta a agresiones previas, incluido el bombardeo de su embajada en Damasco.

Desafortunadamente, el Consejo de Seguridad de la ONU no pudo responder adecuadamente al ataque contra la misión consular iraní debido a la posición de Occidente.

Tras la represalia, Irán afirmó haber alcanzado objetivos israelíes, a lo que Israel respondió alegando daños mínimos. Según se informa, Estados Unidos y sus aliados interceptaron proyectiles iraníes logrando calibrar los ataques, en línea con las expectativas de Irán y Estados Unidos de evitar una escalada.

El Canal 12 israelí citó a un alto funcionario anónimo quien dijo que el contraataque iraní recibirá una “respuesta sin precedentes”, aunque el presidente Jose Biden informó a Netanyahu que Estados Unidos no apoyará una respuesta militar israelí, enfatizando el éxito de la coalición internacional en la interceptación de armas iraníes, según un reporte de Axios.

Los jefes del G7 acordaron utilizar todos los canales de influencia sobre Israel para evitar un ataque a Irán, informó Bloomberg. Y según The New York Times, Israel decidió no tomar represalias contra Irán después de que Netanyahu hablara con el presidente de los Estados Unidos.

De cualquier forma, es evidente que como todos los conflictos que se desarrollan actualmente en el mundo, los embates entre Irán e Israel han abierto por completo el segundo frente en la lucha del mundo multipolar contra la hegemonía unipolar, advierte el filósofo Alexander Dugin.

El primer frente es Ucrania, donde Occidente se enfrenta a Rusia a través de Ucrania. El segundo frente es Oriente Medio, donde Occidente respaldará a Israel frente a la movilización del mundo chiíta. El tercer frente se abrirá en Taiwán contra China, el cuarto en África contra Níger, y el quinto en América Latina contra Venezuela, afirma Dugin.

José Luis Preciado
(Visto en https://www.mentealternativa.com/)

LA HIPOCRESÍA DE OCCIDENTE YA NO ENGAÑA A NADIE



El título no encierra novedad alguna, es algo conocido por el -minoritario- periodismo serio y presente en la entrevista realizada por Elena Llorente a Alberto Negri, politólogo y corresponsal de guerra en medios italianos, experto en conflictos que trabajó unos 40 años como enviado de guerra para diarios italianos como Il Corriere della Sera, Il Sole 24ore E Italia Oggi, entre otros. El analista sostiene que Rusia ganará el conflicto salvo que Estados Unidos se involucre directamente en la ofensiva y se extiende sobre un panorama mundial.


«Una de las mayores preocupaciones de Europa en estos últimos tiempos, es la eventualidad de que la guerra en Ucrania pueda extenderse. La presidente de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, dijo recientemente al Parlamento Europeo que la “amenaza de guerra en Europa podría no ser inminente pero no es imposible” y que hay que estar preparados. Se habla incluso de que los riesgos han aumentado porque podría tratarse de una “guerra híbrida”, es decir no sólo de una guerra tradicional sino también guerra política, económica, con ataques cibernéticos y otros métodos de influencia como las fake news (noticias falsas) y el control de las redes sociales como Facebook y otros. Algo similar a esto es lo que está sucediendo en el Mar Rojo».

1.- ¿Cómo ve usted las dos guerras a las cuales Europa y el mundo desarrollado prestan más atención (Rusia-Ucrania e Israel-Hamas)? ¿Están entre las más importantes de las últimas décadas? ¿O lo son sólo porque Europa está implicada?

- Le respondo con las palabras del ministro de Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar. Hace un año yo estaba en Samarcanda donde había una reunión de India con Rusia y China y otros países. Allí entrevistamos con otros periodistas al ministro y le preguntamos: ¿qué pensaba de la guerra en Ucrania?

Respondió:

«La guerra en Ucrania? Ahhh … ustedes los europeos, cuando una cosa les interesa se transforma en algo inmenso e importante para todo el mundo. Cuando nosotros tenemos un problema, nos dan la espalda.

En realidad todo el mundo mira los problemas europeos pero tiene sus propios problemas. El resto del mundo ha vivido decenas de guerras en las últimas décadas y nosotros europeos no nos hemos interesado nunca. Yo en 1980 estuve en Irán que estaba viviendo la revolución. ¿Le interesaba a alguien en Europa? El 22 de setiembre de ese año Sadam Hussein atacó Irán, la guerra duró ocho años con un millón de muertos. ¿Le interesaba a alguien? Tal vez sí, para venderle armas a Irak pero no por otra razón. Por al menos cuatro décadas hemos visto guerras que han conmocionado a todo el Medio Oriente, Asia, África, Balcanes, pero a mí no me ha parecido jamás que aquí alguien estuviera interesado. La gran diferencia con la Primera y Segunda Guerra Mundial es que hoy a las guerras mandan ejércitos profesionales o mercenarios. No mandan los hijos de la burguesía. Es una diferencia enorme. Si murieran sus hijos, seguramente se interesarían más.

2.- Después de las palabras de Von der Leyen ante el Parlamento Europeo, ¿usted cree que existe un riesgo verdadero de que la guerra llegue pronto a Europa?

– La guerra ya está en Europa dado que se queman un montón de recursos en armas, recursos que podrían ir a los servicios sociales, a la salud, a la escuela, a la asistencia de los ancianos. La guerra ya está. La están alimentando. Otro caso es Estados Unidos. En los últimos dos años USA ha destinado 100 mil millones de dólares para ayudar la resistencia de la Ucrania, según datos del diario New York Times. Unos 60 mil millones nunca salieron de territorio estadounidense, porque fueron destinados a contratos con los fabricantes de armas estadounidenses.

3.- Pero creo que Von der Leyen se refiere más bien al hecho de que puedan invadir el territorio europeo …

- Si Putin no ha logrado tomarse Kiev, ¿ahora viene a tomarse Bruselas, Berlín u otra ciudad? ¿Y cómo hace? Rusia es un país de viejos, como Europa. Para hacer esta guerra Putin ha debido enrolar en el ejército a gente de las provincias más pobres de la Federación Rusia. No tienen gente para hacer una guerra. Claro, podrían tirar una bomba atómica, o misiles atómicos. Este es otro discurso. Las bombas atómicas perjudicarían también a ellos. Una bomba atómica en Polonia o Hungría, o en Rumanía, los haría morir también a ellos por la contaminación. El Congreso de Estados Unidos hace dos meses bloqueó las ayudas a Ucrania. Porque se dieron cuenta de que Ucrania no puede ganar esta guerra. A no ser que Estados Unidos haga la guerra directamente a Rusia, cosa que no creo posible. Por eso creo, según mi manera de ver, la guerra ha terminado.

– ¿Y sobre la guerra Israel – Hamas qué piensa?

- Una cosa es Ucrania y otra muy distinta Medio Oriente. Son conflictos distintos. El estado hebreo por 70 años ha ocupado la tierra de otros. Pero en los últimos 40 años, pese a esas invasiones, nadie, ningún país le impuso sanciones. A Putin las sanciones se las pusieron rápidamente. No defiendo a Putin. No me interesa. Analizo solo el comportamiento que ha tenido la comunidad internacional. Rusia fue sancionada, como Irán desde 1979. Israel nunca, pese a que ha violado las resoluciones de la ONU y todas las convenciones internacionales. Israel tiene un poder importante a nivel económico y financiero. Está en condiciones de modificar los comportamientos de Europa. Mucha gente en Europa pide el cese del fuego en Gaza, ¿qué han hecho en Europa para conseguir el cese del fuego? ¿Han propuesto sanciones a Israel? Nunca. Se decía y se dice todavía hoy: hay que garantizar la seguridad del estado de Israel. ¿Y la seguridad de los palestinos?

5.- En ciertos ambientes se habla de “guerra híbrida” como el peligro mayor. ¿Usted coincide con esto?

- La guerra más peligrosa es donde muere la gente, donde morís vos, tu mujer, tus hijos. La guerra híbrida ha existido siempre. Claro, hoy hay muchas tecnologías, los drones por ejemplo que nos hacen ver qué sucede. Esa es la diferencia con las guerras híbridas de antes. Cada instrumento tecnológico hoy puede transformarse en un arma de guerra.

6.- Distintos países de América Latina tienen hoy importantes relaciones comerciales con la China o han recibido ayudas de Rusia durante la pandemia. ¿Podrían sufrir consecuencias de una eventual guerra en Europa?

– Lamentablemente, desde hace años, muchos países de América Latina no son propietarios de nada, ni de su destino. Cuando un estado fracasa desde el punto de vista económico, no está en grado de decidir sobre el propio destino. En caso de una guerra en la que esté implicada directamente Europa, sobre todo disminuirían las ayudas de Rusia, si es que siguen existiendo. Con China es distinto porque este país se ha relacionado con varios países de América Latina ayudándolos con sus deudas. China ha prestado mucho dinero a Brasil, probablemente también a Perú. Y esto es un cambio concreto y real de lo que es considerado el equilibrio mundial. En América Latina tienen miedo porque saben que pueden disminuir los recursos destinados a la región de parte de Europa y otros países. Pero si eso sucede, América Latina tendría tantos recursos naturales para sí misma que no debería tener miedo. Porque sería rica. Argentina, Brasil, Colombia, son países ricos, pero no han sido capaces de explotar bien los propios recursos. Son países que han sido robados, secuestrados. Si los argentinos, y muchos otros lo han hecho desde hace décadas, dejaran de llevar su dinero al exterior y lo invirtieran en su país de origen, si confiaran en su economía, harían de sus países los más ricos del mundo.

(Visto en https://noticiasholisticas.com.ar/)

EL "COMUNISMO CLIMÁTICO" DE LA UE PREPARA EL CONTROL TOTAL DE LA POBLACIÓN


lunes, 15 de abril de 2024

DUDAS RAZONADAS



Generar ruido es parte del plan, y que elijamos bando, también. Luego
vendrá la subida del precio del crudo y otras medidas contra nuestros
bolsillos. El juego es tan antiguo como la humanidad

¿Por qué lanzan drones y proyectiles luminosos justo de noche? Quien ha visto fuegos artificiales sabe que nunca se hacen de día porque apenas se verían.

¿Cuando se ataca a otro país interesa que se vean?

¿Todo ese alarde de luces a la vista de millones de móviles no les parece sospechoso?

¿No les parece un inmenso espectáculo de luces?


Hay UN PLAN COMÚN dirigido por unas élites mundiales
que juegan con nosotros al Estratego y al Monopoly
 mientras se ríen y ganan dinero.
Los ataques de verdad no los ve ni los graba nadie, ocurren en instantes, de día, repentinamente.

Y si lo hacen así a propósito ¿cuál es el fin?

Busque en sus sensaciones, ese es el objetivo, inducirlas. ¿Siente miedo?

Fuegos artificiales que subirán el precio de todo, y necesitan estas puestas en escena para que nos lo creamos.

Ya lo hicieron con las sirenas de Ucrania ¿recuerdan? Allí fue efecto sonoro, ahora es visual.

Todo volverá a subir de precio “por la guerra de Gaza”, y mucha gente lo creerá, lo admitirá “porque lo vi”.

Sean críticos con lo que nos enseñan, todo, repito, todo está estudiado cuidadosamente para inducir emociones que se conviertan en ideas que creemos nuestras ¡pero no lo son!

No piquemos una y otra vez en la alcachofa colocada interesadamente ni con las “imágenes” que creemos palabra de Dios, cuando son en realidad la fuente más eficiente de manipulación neurológica.


Juegos de guerra en que se intenta medir al milímetro
el daño causado al enemigo. Parece más una pataleta
que una venganza, con las potencias mundiales per-
mitiendo al ofendido salvar las apariencias.
Nos enseñan la parte que les interesa de sus propios actos deliberados para pastorearnos hacia una opinión pública concreta, la cual siempre acaba perjudicándonos.

Por tanto, hemos de rechazar activamente la propaganda audiovisual e instalar en nuestros cerebros el antivirus woke. Si dejamos que algo nos entre por ósmosis, estamos haciéndoles el juego.

Observen a las jirafas, las hienas nunca están bajo las luces que nos muestran, sino escondidas detrás de nosotros.

¿Posibles mensajes?

“Nos han atacado”, “la cúpula funciona”, “los precios de todo subirán”, “provocar pero poco”, “esté usted atemorizado y enferme de ansiedad”, “después de esto todo se justifica”, “ayúdennos” … quieren provocar que tomemos partido polarizándonos, manejan los hilos muy por encima de gobiernos, presidentes y mandatarios, manipulan nuestras filias y fobias.

Todos han abierto sus espacios aéreos esta mañana ¿en serio no lo ven?

Ahora, el postureo general de declaraciones políticas por todo el mundo, que es donde está otro de los objetivos reales.

Recuerde que al opinar HOY en el aperitivo o el almuerzo, está usted VOTANDO y nutriendo a las IAs de datos sobre si la performance ha funcionado o no. Vote con intención.

Esta noche los productores del espectáculo reciben sus informes. ¿Ha funcionado?, de usted depende.

¿Víctimas? Una persona.

Fernando López-Mirones
(https://t.me/elaullido)

UNA SERIA ADVERTENCIA


LOS COLABORACIONISTAS QUE HAN APOYADO EXIMIR A LAS FARMACÉUTICAS DE TODA RENDICIÓN DE CUENTAS



Estos son los nombres y las caras -más duras que el cemento- de los eurodiputados españoles que votaron en contra de la publicación de los contratos para la compra de "vacunas" Covid. Total, pensarían, qué tiene que saber el ciudadano de a pie de los negocietes que von den Leyen y su camarilla hacen con el dinero de nuestros impuestos. La plebe debe votar cada cuatro años y callar el resto del tiempo, deben pensar. Tenlo presente cuando pretendan que vuelvas a respaldar con tu voto el que planten sus posaderas en el Parlamento Europeo.

La respuesta habitual del político estándar cuando el ciudadano
tiene la ocurrencia de pedir responsabilidades. Lo mismo sirve
para confinamientos inconstitucionales que para ocultar al Tito
Beni de turno o disimular gastos escandalosos con comisiones
no menos escandalosas para los suyos. ¡País!

domingo, 14 de abril de 2024

¿HEMOS APRENDIDO ALGO DE NUESTRO PASADO?



Israel lleva décadas siendo el abusón del patio sin que sus crímenes de guerra sean respondidos por quienes juegan a árbitros de la situación desde una desvergonzada parcialidad. Ayer se produjo la respuesta iraní al bombardeo de su consulado en Damasco, un ataque aéreo que el pasado día 1 de abril mató a dieciséis personas, incluido un alto comandante de la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el general de brigada Mohammad Reza Zahedi, otros siete oficiales y dos funcionarios civiles. Irán ha justificado el lanzamiento de 150 misiles de crucero y cientos de drones sobre Israel en su derecho a la defensa, reconocido en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, y anunciado que da por concluida su represalia. ¿Bastará esto para devolver la tranquilidad al mundo o servirá para iniciar una escalada que internacionalice el conflicto?

Dudo que, fuera del irreflexivo "hooliganismo" pro-sionista que nunca falta, nadie pueda reprochar al estado persa su reacción al asesinato alevoso e inmotivado de su personal en un tercer país, máxime si tenemos en cuenta que:

- Las legaciones diplomáticas, al igual que los hospitales, las viviendas y las escuelas, «se consideran ‘objetos civiles’ según el derecho internacional y NUNCA pueden ser considerados objetivos militares legítimos»

- El ataque aéreo ISRAELÍ llevado a cabo dentro de Siria -país que NO participa en las hostilidades entre Israel y Hamás- sin su consentimiento contraviene el Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas, constituyendo la enésima violación del derecho internacional que perpetra el estado hebreo.

El orgulloso estado iraní ha dejado claro que no se amilanará ante las provocaciones sionistas y que aplicará la Ley del Talión, un principio jurídico que nació para acotar el alcance de los castigos en base a la reciprocidad. Solo que el "ojo por ojo y diente por diente" que hace 3.790 años consagró el Código de Hammurabi nació en un momento que nos gusta contemplar como bárbaro y primitivo, pero que parece que no hemos superado.

La lógica militar explica lo que está ocurriendo, pero si un día ha de explicar el por qué se arrasó con toda existencia humana en el planeta, ¿a quién se lo explicará?



(posesodegerasa)

¿LA EUROPA DE LAS LIBERTADES?



“Sabemos que si no detenemos este esfuerzo por destruir el Estado de derecho, en todos los niveles, para crear un reino separado que pertenezca sólo a los muy ricos y poderosos, tendremos garantizado un sistema fascista global que, si puede, nos exterminará precisamente de la manera que se intentó en Europa en los años 1940”
(Emanuel Pastreich. Ex presidente del Asia Institute)

El 29 de abril de 2023 se colocó una estructura de piedra, dentro de una propiedad privada al borde de un camino, en la localidad alemana de Zinnwald/Georgenfeld. La inscripción era la siguiente: “En memoria de las víctimas del experimento de vacunación contra el coronavirus y las medidas coercitivas del régimen de Kretschmer”.

El departamento de policía de Dresde el 3 de mayo de 2023 ordenó retirar la piedra antes del 8 de mayo y cubrirla inmediatamente para que la inscripción ya no fuera legible. El mismo día se interpuso una demanda en contra de las órdenes policiales (ref.: 6 K 687/23) y al mismo tiempo se solicitó protección judicial provisional, lo cual el Tribunal Superior de Dresde no admitió argumentando que la piedra representa una “amenaza para la seguridad pública” debido a su inscripción. Un peligro que justifica la intervención policial está especialmente presente en caso de amenaza de violación de las leyes penales alemanas como las relativas a los delitos de injuria en el Código Penal (StGB. Strafgesetzbuch) (Artículo 185 StGB), (Artículo 186 StGB), (artículo 187 StGB) y especialmente cuando se dirigen contra personajes públicos (artículo 188 StGB), así como a la denigración del Estado y sus símbolos (§ 90a StGB).

El tribunal coincidió con el dictamen preliminar de la fiscalía de Dresde.

El 5 de febrero de 2022 se creó un símil del Tribunal Russell contra la guerra de Vietnam con el nombre de los “segundos juicios de Nüremberg” en relación a la pandemia de covid-19, liderado por el abogado alemán Reiner Fuellmich que ha recabado una cantidad suficiente de datos y evidencia que respaldan sus denuncias: que la pandemia es un escandaloso fraude basado en pruebas de PCR que no fueron diseñadas para el uso que se les ha dado desde el comienzo de la crisis sanitaria y que la inoculación masiva de la población mundial con productos experimentales -junto con las arbitrarias medidas dispuestas para combatir el Sars-CoV-2- constituyen crímenes de lesa humanidad, incluso más graves que los ocurridos durante el Tercer Reich.

Con el nombre de “Comité de investigación Corona”, como explican en su comunicado, “al no haber podido encontrar un tribunal de justicia del sistema actual, habrían optado por realizar una simulación del procedimiento “fuera del sistema actual”.

Reiner Fuellmich durante años se centró en los casos de negligencia médica, pero luego se dedicó a representar a los perjudicados por corporaciones y bancos, por los llamados “casos de hipotecas basura”, y en el 2004 presentó una denuncia penal contra el entonces presidente del 11 Senado del BGH (Der Bundesgerichtshof. Tribunal Federal de Justícia), llamado “senado bancario” que había emitido juicios notoriamente favorables a los bancos y perjudiciales para los clientes. Esta denuncia penal fue una acción única de un abogado en la historia judicial alemana hasta entonces y jamás se lo han perdonado.

Reiner Fuellmich estaba a punto de presentar una demanda apoyada por miles de médicos y abogados contra los fabricantes de ARNm cuando en octubre de 2023 fue secuestrado en México por el Estado alemán y encarcelado, donde actualmente está siendo juzgado por cargos falsos presentados por lo que parece “testigos pagados”.

El editor en jefe de Technocracy News, Patrick Wood, quien trabajó en el pasado con Fuellmich para revelar la verdad sobre Covid, declaró: “Lo atrajeron a la embajada de Alemania en México, donde lo secuestraron. No fue arrestado en México porque no existe un tratado de extradición (entre México y Alemania)”.

“Al igual que Lorenzo de Medici decidió eliminar al sacerdote Savonarola para defender la reputación de su familia en Florencia, Olaf Scholz y Ursula von der Leyen apuntaron al Dr. Füellmich. No es porque mintiera – oh no, al igual que Giarolamo Savonarola, el Dr. Füellmich está destrozado por exigir pruebas y estudios sobre las vacunas exigidos por la ley, ¡que ni Scholz ni von der Leyen nunca permitieron!”.

Además de Reiner Fuellmich, formaban parte de los “segundos juicios de Nürenberg”, el magistrado Rui Fonseca e Castro, expulsado de la carrera judicial por parte del Consejo Superior de la Magistratura de Portugal el 7 de octubre de 2021 por su posición respecto a la pandemia, por “incentivar a la violación de las reglas sanitarias” y por ser miembro de “Juristas por la Verdad” en Portugal.

También la abogada India Dipali Ojha activista del Movimiento indio “Despertar” (Awaken India Movement. AIM) y miembro de la Asociación de Abogados de la India (IBA), la cual emitió un “aviso legal” el 26 de mayo de 2021 en el que señala a la científica Soumya Swaminathan Yadav de la OMS, de engañar a los ciudadanos indios sobre el covid-19, que como señaló Health Policy Watch el “aviso legal” era el primer paso y que llevarían el proceso “adelante”.

Otro participante es Michael Swinwood, abogado canadiense que representó a un médico que denunció, junto a otros profesionales, que supuestamente se produjeron “falsas exenciones médicas de la vacuna contra la covid-19” en Canadá.

Michael Swinwood en su escrito “Elevando la conciencia de la humanidad. Sesión Especial: Ofensiva Jurídica Internacional Parte 1, 23 de abril de 2021” plantea la preocupación sobre el rumor en la provincia de Quebec de que estaban contemplando una legislación que quitaría la autoridad sobre los niños de las manos de los padres si no seguían las órdenes sobre las vacunaciones obligatorias que según el Presidente del Tribunal Supremo de Ontario: “No volveremos a la normalidad hasta que todos estén vacunados”.

Casi al unísono, la “democracia” francesa establece una tiranía médica. El profesor Michel Chossudovsky, director de Investigación Global, ha examinado la nueva ley francesa que define la disidencia de las narrativas médicas oficiales como una “aberración sectaria” y criminaliza la disidencia y denuncia de afirmaciones como las realizadas por el gobierno que “la vacuna de ARNm es segura y eficaz”.

La ley también crea un nuevo delito denominado “provocación a la abstención de atención médica”. Un ciudadano francés es culpable de un delito si rechaza una vacuna o un tratamiento médico dictado por las autoridades. Si la ley hubiera estado vigente durante la campaña de vacunación masiva con la mortal “vacuna” de ARNm, todos los que se negaran habrían sido condenados a tres años de prisión y habrían pagado una multa de 45.000 euros. La nueva ley también protege a las corporaciones farmacéuticas de cualquier responsabilidad por las muertes y los daños a la salud.


En todo el mundo se avizora una ola de fascismo “constitucional” que ya en 1990 se preguntaba Thierry Pfister cuando escribió “La fin de l’État de droit”, y que posteriormente el también canadiense Frédéric Bérard escribió en el 2014 “La fin de l’Êtat de droit?” en el cual concluye que: “La adopción de medidas inconstitucionales, las violaciones de las libertades civiles, la disminución de la presunción de inocencia, una justicia paralela y popular fomentada por los medios de comunicación: tantas observaciones que, sin embargo, no se hacen en un país lejano y en dictadura, donde un régimen tiránico o reina una monarquía absoluta. Más bien, provienen de un Estado que incluso está orgulloso de su régimen democrático: Canadá”.

Asimismo Jean-Claude Paye ya había escrito en 2004: “El final del estado de derecho. La lucha antiterrorista: del estado de excepción a la dictadura” y en las conclusiones de su extenso estudio de las modificaciones legislativas afirma que “lo esencial en la incriminación específica para el terrorismo reside en la posibilidad de criminalizar cualquier forma de presión social sobre poderes públicos nacionales o sobre una organización internacional. La decisión-marco del Consejo de la Unión Europea es particularmente explícita, puesto que criminaliza la intención de “obligar indebidamente a unos poderes públicos o a una organización internacional a realizar o a abstenerse de realizar un acto cualquiera”. Esta disposición adquiere todo su sentido si se traslada a las negociaciones que tienen lugar en el marco del FMI, de la OCDE, o de la OMC”.

Y ahora, debemos incluir la OMS ante el intento de imponer “manu militari” un Reglamento Sanitario Internacional de obligado cumplimiento.



Así pues, el temor a los grupúsculos con apariencia neonazi tatuados de esvásticas no debe suponer un desvío de la mirada de atención fundamental hacia los altos directivos de Fundaciones, Instituciones, Corporaciones, etc. los cuales son los auténticos forjadores de un fascismo mundial, y a sus subordinados del mundo de la judicatura, de la cultura, del periodismo, de la enseñanza y de la sanidad.

(Visto en https://mpr21.info/)